Me han llamado esta misma tarde, y yo con estos pelos, resulta que he sido uno de los cinco afortunados que madrugará para desayunar con Jeffrey Zeldman.
¿El destino?, ¿la suerte?, ¿Dios los cría y los freaks se juntan?.
Tendré que ir desenpolvando los apuntes de inglés.
Vaya! y yo que pensaba ir vestido de manera informal ;-)
