Ranking de etiquetas HTML

A veces los motores de búsqueda nos permiten observar estas cosas; las etiquetas más utilizadas en HTML según Web Authoring Statistics, un estudio sobre el código empleado en 1000 millones de páginas indexadas por Google en diciembre de 2005. Son las siguientes:

  1. head
  2. html
  3. title
  4. body
  5. a
  6. img
  7. meta
  8. br *
  9. table *
  10. td *
  11. tr *
  12. p
  13. script
  14. div
  15. b *
  16. font *
  17. link
  18. form
  19. input

Las primeras etiquetas que encontramos para el contenido propiamente dicho son las referentes a los saltos de línea y tablas, con toda seguridad utilizadas para controlar la presentación (como el resto que he marcado con asterisco) en lugar de las hojas de estilo, me temo que actualmente los resultados son más o menos similares.

Lamentablemente aún me encuentro, más de lo que quisiera, con muchos desarrolladores-diseñadores que usan las CSS sólo para aplicar colores a los enlaces.

Actualización del 30 de octubre de 2008. La Comunidad de Desarrolladores de Opera ha publicado un interesante estudio: Metadata Analysis and Mining Application (MAMA), un análisis, realizado durante 2007 y 2008, sobre la tecnología, código y estructura encontrada en una muestra de 3,5 millones de páginas. Los resultados son bastante reveladores; seguimos sin respetar los estándares de marcado.

Los estándares Web

¿Qué son los estándares Web?

Sabemos que los estándares están detrás de casi cualquier sistema eléctrico, maquinaria, o producto químico que encontramos en nuestra vida cotidiana. Son necesarios, y permiten la normalización, es decir, el consenso de forma internacional, mejorando la calidad, las tecnologías y los procesos.

De igual forma, los estándares, en este caso, no propietarios y libres de royalties, también existen para el WWW.

Los estándares Web son los que, en definitiva, permiten que todas las partes integrantes del Web (su ordenador, un servidor, el móvil de Pedro y el PDA de Sara) se comuniquen de una manera que sea entendida por todos.

Los estándares Web permiten, entre otras cosas, que Internet sea un lugar donde los documentos puedan ser leídos por cualquier persona, en cualquier lugar y sin importar el dispositivo de acceso a la Red.

Los estándares Web dicen a los autores cómo crear (codificar) las páginas Web, también indican a las aplicaciones cómo interpretar y mostrar ese código de modo que los usuarios puedan leer las páginas. Los estándares del Web son la única manera de cerciorarse de que cada uno está siguiendo las mismas "reglas del juego".

¿Por qué usar estándares Web?

A pesar de toda la labor divulgativa de diversos organismos, profesionales y entusiastas, lamentablemente, esta pregunta sigue siendo muy común en algunos entornos de desarrollo Web, mucho más cuando tratamos con un cliente que desconoce el asunto (en muchos casos, tampoco tiene por qué tener esas nociones). Cuando me toca aconsejar sobre el uso de estándares Web, aunque es un tema mucho más prolijo y menos trivial de lo que aquí se muestra, suelo comenzar mi argumentación con esta pequeña lista:

  • Compatibilidad: los estándares Web están definidos por el Consorcio Mundial de la Web (W3C), organismo encargado de establecer las tecnologías, especificaciones, guías, aplicaciones y herramientas para crear e interpretar el contenido en Internet. Al desarrollar nuestras páginas, estamos siguiendo unas normas aprobadas internacionalmente y no sólo aptas para el "navegador X" o el "navegador Y", por tanto, siguiendo los "estándares Web" está asegurada gran parte de la compatibilidad con las aplicaciones existentes y las futuras.
  • Calidad: el uso de estándares tecnológicos para la Web se hace con la intención de que se reduzcan los costes y la complejidad en el desarrollo aumentando la viabilidad a largo plazo de cualquier sitio publicado en Internet.
  • Accesibilidad: la separación de forma y contenido mejora el acceso a la información para todos los usuarios, incluyendo a aquellos con ciertas discapacidades.
  • Menor cantidad de código, un código más estricto y limpio redunda en menores tiempos de descarga, además, jugando con el posicionamiento es posible presentar unas partes del contenido antes que otras dando aún mayor sensación de velocidad.
  • Mantenimiento: el código más ordenado y el tener todas las reglas de presentación ubicadas en un punto único mediante las hojas de estilo, facilitan enormemente las tareas de actualización y mantenimiento.
  • Posibilidad de control por parte del usuario: se puede dejar en las manos del usuario el control de la apariencia del contenido; tamaño, disposición y color, haciendo su uso más cómodo y adaptado a sus necesidades. Además, la información se puede presentar con diferentes aspectos según la página desde la que es llamada o, incluso, no mostrarla, según nuestros intereses.
  • Semántica: el contenido puede agruparse basándose en criterios lógicos gracias a la utilización de diferentes etiquetas que nos permiten aportar significado, jerarquizar y organizar los contenidos, crear bloques o unidades informativas…
  • Futuro: la maquetación con tablas es cosa del pasado. Si todos los fabricantes se dan cuenta de la importancia de los estándares y los adoptan, estamos garantizando una viabilidad a largo plazo de nuestros trabajos. Es apostar por el futuro con garantías y trabajar en el camino adecuado.

Actualización del 10 de julio de 2008: Opera Web Standards Curriculum, una colección de artículos, herramientas y otros recursos para fomentar el uso y aprendizaje sobre los estándares web.