UXSpain 2012. Presentaciones, resúmenes y crónicas

¿Te has perdido UXSpain 2012? Algunos enlaces para saber qué ha pasado en estos dos interesantes e intensos días.

Logotipo de UXSpain

UXSpain ha sido el primer encuentro de profesionales de la Experiencia de Usuario en España. Celebrado en la Universidad Pontificia de Salamanca, durante los días 11 y 12 de mayo de 2012, gracias a la coordinación de César García, Sergio Ortega, Yusef Hassan y Sergio Sánchez.

Presentaciones

Los siguientes ponentes han compartido su presentación:

Crónicas y resúmenes

KungfUX Master:

Olga Revilla (Itákora)

Jordi Sánchez (jordisan)

Designit

Carmel Hassan

Katty Parvulescu (Internet Advantage)

Sonia Rodríguez (Moleskine Digital)

Manolo Ruíz (geekia)

Daniel Torres Burriel

Multiplica

Fernando Muñoz (Señor Muñoz)

Sergio Sánchez (Guindo)

Irene Blanco (Kanvas Media)

Ujue Agudo (Biko)

Idoia Soto (Lotura)

Karina Ibarra (Arquinauta)

Olga Constanza (Pasaba por aquí)

Gemma Casals

Noemi Santos (noesantos)

Yusef Hassan Montero (Human-Computer)

Jesús Gorriti

Daniel Falcón (Neo Consulting)

Teresa Cebrián (Filling the Gap)

Redbility

Ruymán Ferrera (IPOcampo)

Christian Oliveira

Sergio Ortega (sortega)

Luce Innovative Technologies

Jaime Fernández (vissit)

Paradigma Tecnológico

Mario Sánchez (Redbility)

José Miguel González (KeCLab)

Optimyzet

Gaby Prado

Vía Twitter

Algunas fotos

El sector de UX en España está moribundo

Lo que les voy a contar a continuación es una opinión personal, y como tal debe ser tomada. No lo vean como una postura apocalíptica del tema, simplemente intento ser objetivo con lo que percibo que está ocurriendo en nuestra profesión.

Ayer tuve la gran suerte de compartir mesa con el gran Luis Villa. Durante el almuerzo comentaba, con cierta nostalgia:

"El sector de experiencia de usuario en España no tiene discurso".

Esa frase tan simple, y con tanto contenido detrás, hizo que despertara del letargo un pensamiento con el que llevo años conviviendo.

En el principio…

Cuando comencé en este mundillo observaba, entre los compañeros del sector, una gran inquietud sobre los temas de diseño centrado en el usuario (llámenlo como quieran; diseño de interacción, experiencia de usuario… ya saben de lo que les hablo). Era relativamente fácil encontrar en español contenidos, reflexiones y experiencias de calidad de unos pocos que se aventuraban en eso de la usabilidad. Las alertas de Nielsen se tomaban como dogma y "No me hagas pensar" de Krug era la puerta de entrada (cómoda) para muchos. Por citar a algunos brevemente: los artículos de Ainda.info y Think Tank (Eduardo Manchón y César Martín), Terremoto.net (Javier Cañada), Nitroglicerine (Nacho Puell), Alzado.org (Luis Villa, Eduardo Manchón y César Martín), Grancomo (Luis Villa), Torres Burriel, o iniciativas como Cadius (Nacho Puell y Javier Cañada), entre otros muchos que me dejo atrás.

Tenía la impresión que la filosofía de Internet funcionaba mejor que nunca en nuestro gremio: aprendías, compartías, te ilusionabas, veías las cosas chulas que lograban los demás, en una época en la que nadie tenía realmente claro qué estaba haciendo. Lo que se comentaba tenía un aire fresco, intuitivo y creativo.

En la actualidad

Puede que me esté haciendo mayor, pero me preocuparía empezar en esta profesión en los tiempos que corren. Probablemente, el sector UX ha crecido, pero también ha sacrificado mucho por el camino (tal vez, haya sido el cambio de ingenio por rentabilidad).

A lo mejor soy algo pesimista, pero, a los que comienzan (que, recordemos, siguen sin tener una formación reglada en condiciones) sólo les queda tener la suerte de entrar a trabajar en una empresa en la que puedan encontrar un buen profesional del que aprender (lo que en psicología de la educación se denomina "andamiaje").

A menudo nos quejamos de que ni los clientes, ni los compañeros de otros departamentos (marketing, diseño gráfico, programación, etc.) entienden nuestro trabajo ni su importancia, ¿no será que tampoco estamos haciendo nada para que se entienda? Y no me refiero a que en tu empresa comiences una labor pedagógica (lo que ya es todo un logro), me refiero a acciones conjuntas y representativas del sector.

¿Qué observo?

  • Falta de iniciativas y las pocas interesantes, son puntuales y están desligadas.
  • No hay sensación de gremio.
  • La mayoría habla sin decir nada nuevo. No se equivoquen, no es que ya me sepa la lección y ahora me aburra, es que el contenido realmente interesante y que pueda aportar valor a los demás está en cotas mínimas (parecería que algunos se ven obligados a publicar cualquier cosa para no perder visitas).
  • Gente repitiendo los mismos temas. Que algo esté de moda no significa que sea interesante (¿será que si no hablas de ello no estás "in").
  • No hay actitud crítica. La continuidad no es buena, muchas veces hay que parar y replantearse por qué se hacen las cosas de una determinada manera.
  • No hay labor divulgativa. Los que siguen teniendo algo interesante que contar, lo hacen, pero en otros entornos (generalmente aislados y reducidos) que les son más interesantes y provechosos.
  • Falta de interés, pérdida de la capacidad de sorpresa (¿acaso el sector ha madurado tanto que ya estamos de vuelta de todo?).
  • Estructuras obsoletas.

Cadius. Un ejemplo cercano y en decadencia.

Cadius. Por volumen y calidad, ha sido (y, problemente, sigue siendo) un referente de estos temas en el mundo hispanohablante. Durante casi cinco años he estado al frente de Cadius en Las Palmas de Gran Canaria por lo que puedo contar de primera mano mi experiencia.

A nadie se le escapa que en este tiempo ha empezado un lento, pero inexorable, declive. Salvo acciones aisladas y muy puntuales, la falta de actividad es la tónica general. Ha habido un salto generacional y todo sigue igual, pero diferente. Tenemos las mismas y obsoletas estructuras y hacemos lo mismo, pero no obtenemos los mismos resultados. ¿Nadie se ha planteado que una lista de correo puede que funcionara en 2001, pero que ahora es muy cuestionable?

Esto se sabe, pude comprobarlo con los compañeros de Cadius Madrid, pero es difícil tomar una decisión. Mientras, seguimos perdiendo interés y objetivos.

Nos queda mucho por hacer, ¿estás dispuesto a hacerlo?

Si este artículo logra despertar conciencias, objetivo conseguido. Si no, como es más probable, el próximo lunes continuaremos con nuestros trabajos como si nada hubiese ocurrido.

Experiencia de uso, upselling y vuelos de bajo coste

Publicidad debajo de  los compartimentos para equipajes en Ryanair

Era la primera vez que utilizaba los servicios de una compañía aérea de bajo coste. En lugar de entrar a valorar los posibles aspectos negativos, la experiencia me ha servido para darme cuenta de que alguien ha empezado a pensar en serio en cómo aumentar las ventas en cabina.

Upselling bestial

Está claro que la necesidad agudiza el ingenio, lo primero que llama mi atención: publicidad justo debajo de los compartimentos para equipajes, está casi a la altura de la vista y forzosamente la vas a ver al colocar el equipaje de mano. Es más agresiva que otras que había visto (tiene una promoción concreta sólo disponible durante el vuelo: compra tu bebida alcohólica y te regalamos otra) y, además, sigue siendo visible cuando estás sentado.

Siguiendo la teoría de motivación humana de Mashlow casi al pie de la letra, las primeras dos horas de vuelo han sido una constante incitación a la compra.

Jugando con la ansiedad

“En este vuelo no se puede fumar, pero tenemos a la venta un producto innovador: cigarrillos que no emiten humo, con 0,8 mg. de nicotina y que pueden usar en cualquier lugar”. Compra compulsiva segura.

Necesidades básicas: comer y beber

¿Algo calentito? Tenemos bebidas y comidas calientes (y frías también). No sólo se comenta este hecho, común en otras aerolíneas, además, se concreta en voz alta con platos, bebidas y precios, incluso hay una oferta del día.

Pensando en aspectos más triviales

Con la barriguita llena nos podemos preocupar de otras cuestiones, ¿qué tal unos boletos para un sorteo de 40.000€? Por sólo 2€ y tiene un fin solidario, a ver si toca.

Saciados y con la conciencia tranquila, ¿qué tal un caprichito; un perfume, un reloj…? “Tenga en cuenta que es duty free”. De nuevo, mencionan algunos de los maravillosos cosméticos que podemos conseguir a precios de escándalo (“de 30-50% más barato”) y, si no lo creen, comparamos precios como en los mejores e-commerce: “casi 12€ más barato que en la tienda del aeropuerto, casi 20€ menos que en El Corte Inglés”. Es para pensárselo, oiga.

Ha pasado una hora y media, ¿de nuevo empiezas a tener ganas de picar algo? ¿tienes sed? No hay problema, justo están pasando un carrito con aperitivos salados y refrescos, esta gente piensa en todo y se adelanta a mis necesidades.

Comunicándote con los tuyos

Dos horas, ya pienso en la llegada y en avisar a la familia de que todo ha ido bien. De repente, en la megafonía suena “Comunícate con los tuyos con nuestras tarjetas telefónicas prepago. 4 céntimos por minuto y sólo 10 euritos (literal!)”

Obviamente, la experiencia se puede optimizar y podría ser más efectiva y menos intrusiva. No obstante, creo que sólo es cuestión de tiempo para que se extiendan estas prácticas al resto de compañías aéreas.

P.S. Escrito desde el móvil en el trayecto de Gran Canaria a Madrid, disculpen la letra movida ;-)